Bufalo
Octubre 23rd, 2017 by JM Aranda

Reglas básicas para la caza del búfalo recoge en un breve articulo  algunas ideas que todo cazador deberia tener en cuenta antes de enfrentarse a una caceria de este animal.

Bufalo

Viejo Dagga Boy con boss impresionante

1/ Asumir la peligrosidad de nuestro oponente

 El búfalo cafre africano es el animal que más cazadores mata cada año. Cazadores que se cuentan tanto entre los cazadores de todo el mundo que visitan África cada año para hacer un Safari que los enfrente a los peligrosos bóvidos, como a los Cazadores Profesionales (PH) que los guían, y que en ocasiones acaban dando la vida protegiendo a sus clientes.

 Cuando el cazador europeo decide que quiere cazar un búfalo, debe ser consciente que nada tiene que ver con la caza que haya realizado previamente en su país, y que tampoco tiene nada que ver con la caza de antílopes que haya podido realizar en otros Safaris.

 El búfalo cafre es un oponente formidable, duro, difícil de matar, y con un carácter muy agresivo. La primera vez que se nos queda mirando un cafre, con el morro en alto y cara de pocos amigos… sabemos que nos hemos buscado un enemigo complicado.

 Para enfrentarse con garantías a la caza del búfalo, lo primero que debemos tener es “actitud”, y ser conscientes de lo que vamos a hacer. Eso nos permitirá darle la importancia que tiene, y poner nuestros cinco sentidos en dar el 100% de nosotros mismos como cazadores, y así minimizaremos los riesgos que correremos.

 

2/ Elegir un calibre suficientemente contundente

 El búfalo no es animal al que podamos enfrentarnos con calibre ligeros. El mínimo legal con el que lo cazaremos en la mayoría de países Africanos, y que podemos considerar también calibre mínimo “de seguridad” es el 375 H&H.

 El 375 H&H con su proyectil estándar de 300 grains, es el calibre que más búfalos mata cada año. No porque sea el calibre ideal, sino porque es el calibre pesado más extendido, el que más cazadores poseen en sus armeros, y por eso el más utilizado. Es un calibre fantástico, con excelentes propiedades balísticas, pero el 375 H&H debe considerarse un mínimo, no creamos que llevamos en las manos “un cañón” que va a hacer volcar a un búfalo a la primera, en cuanto lo toque una bala de nuestro 375 H&H.

 Mi experiencia que es que los búfalos a los que les alcanza un bala del 375 H&H, aun con buena colocación del disparo, suelen correr heridos con el resto de la manada, para acabar doblando unos cientos de metros más adelante.

 

Buffalo

Sr. Lopez Pascual con un bufalo cazado con su 458 Lott

Si queremos un calibre idóneo para búfalo, por contundencia y poder de parada, nos iríamos un pasito hacia arriba, a rifles de calibres como 404 Jeffery, 416 Rigby, 416 Rem Mag, o 458 Win todos ellos montan puntas de 400 grains.  La punta de 400 grains es mucho más contundente, y su efecto de nota inmediatamente en el búfalo que recibe el disparo, que inmediatamente acusa en su comportamiento el impacto recibido.

 El poder de parada de estos calibres, con sus proyectiles de 400 grains, es tremendo, cosa que agradeceremos especialmente si las cosas se ponen feas, y realmente tenemos que parar la carga de un búfalo herido, una de las mayores pesadillas de cualquier cazador profesional.

 

3/ Seguir fielmente los consejos del Cazador profesional

 Tenemos que mentalizarnos que nuestra experiencia previa en la caza de otras especies, solo tiene un valor relativo a la hora de cazar búfalos. Nos ayudará el saber movernos en silencio, el saber pistear, las normas de seguridad en el manejo de armas, precisión en el disparo, todas ellas habilidades “genéricas” propias de un cazador experimentado… pero en la caza del búfalo siempre deberemos dejarnos guiar por el Cazador Profesional (PH).

 

Bufalo cabo

Sr. Anguis con un bufalo cazado con el PH Adam Barnard

La caza peligrosa, y especialmente la del búfalo, requiere de un conocimiento profundo de los comportamientos de las especies a cazar. Los búfalos son muy agresivos, ocasionalmente se puede dar incluso la circunstancia de carga previa a la realización del disparo, así como la carga de hembras, de animales que están ocultos cerca de nosotros y no teníamos controlados, cargas de otros ejemplares de la manada… La casuística posible es muy amplia, y en todos esos casos lo que nos va  a salvar la vida es mantener la serenidad, y seguir al pie de la letra las instrucciones del PH que dirige la caza.

 

4/ Colocación del primer disparo

 Los búfalos son una de las especies más “duras” del reino animal. Casi una tonelada de peso, musculatura muy potente, huesos grandes y sólidos, y sobre todo, una tenacidad y resistencia legendarias, hacen que sea un blanco difícil de abatir. A esto se suma el hecho de que si le disparamos con calibres pesados, es frecuente que el cazador no esté muy acostumbrado a usar rifles con tanto retroceso, y esto se traduce en menor precisión en la colocación del disparo. Hay que hacer especial énfasis en que es imprescindible haber practicado suficientemente con el calibre que vamos  a utilizar, hasta que tenemos plena seguridad y confianza en nuestra capacidad de acertar en el disparo utilizando un rifle de calibre grande.

 

shooting buffalo

Disparo cuarteado, tras la paleta

El búfalo suele meterse en zonas “sucias”, con espinos y vegetación arbustiva, y nos obligará a realizar disparos a través de la maleza, o en grupos en los que el resto de animales se están moviendo constantemente. La ventaja que tenemos es que normalmente el animal se nos quedara mirando desafiante, o nos permitirá un disparo con el animal parado o moviéndose lentamente al paso. Ese es el disparo que tenemos que aprovechar, ese es el que debe anclarnos nuestro búfalo, y evitar que se vaya herido siguiendo a la manada cuando todos los demás echen a correr.

 Si en todas las especies es importante el primer disparo, en el caso del búfalo, esto es crucial, ya que sabemos que un disparo con una colocación deficiente nos va a llevar a tener que pistear un búfalo herido, una de las situaciones más peligrosas en las que nos veremos en nuestra vida, y que debemos intentar evitar a toda costa.

 

cape bufalo

Disparo cuarteado de frente delante de la paleta

Frecuentemente nos veremos obligados a realizar un disparo frontal, con el búfalo parado mirándonos directamente hacia nosotros y el morro levantado. Se trata de un blanco no muy grande, pero es un disparo a corta distancia, y además cualquier impacto en esa zona es muy efectivo, con efectos devastadores, que suelen acabar inmediatamente con la vida del búfalo. Nuestra mayor preocupación al ejecutar  ese disparo ha de ser que el disparo vaya centrado, ya que si se nos va hacia los lados, impactaremos sobre la poderosa musculatura y huesos de las paletillas, y ese es un disparo que no afectara a los órganos vitales, y permitirá que el animal herido siga cojeando al resto de la manada, complicándonos muchísimo la cacería. Otro error frecuente dependiendo de la altura de la cara del búfalo es que el disparo impacte en el morro del animal, y no llegue al pecho que es donde debemos colocar nuestra bala.

 

frontal

Disparo de frente al pecho

Si nos ofrece un blanco lateral, ejecutaremos un disparo clásico al triangulo corazón-pulmones. Si alcanzamos el corazón el efecto será más inmediato, y si le cruzamos los pulmones, aun con un disparo perfecto, el búfalo correrá siguiendo a la manada para morir unos cientos de metros más adelante. Tenemos que tener siempre en cuenta que el corazón está justo detrás del hueso de la pata, en la parte alta del brazuelo si el búfalo está parado. La opción más segura es apuntar al hombro, donde alcanzaremos los grandes vasos que salen del corazón, y le provocaremos una hemorragia masiva inmediata.

 Especialmente delicado es el disparo hacia un búfalo que nos da un blanco en ángulo, y que tengamos que disparar de atrás hacia adelante.

 Ese disparo ha de atravesar casi un metro de la panza, que está llena de material vegetal a medio digerir, y que actúa como un saco de arena reteniendo la bala, que pierdo muchísima capacidad de penetración. Es un disparo que deberemos evitar en la medida de lo posible.

 Excepto en los disparos que rompan la espina dorsal, o que impacten en el cerebro, los búfalos suelen salir corriendo aun con un disparo perfecto de un calibre pesado, eso no debe preocuparnos demasiado.  Si hemos colocado nuestra bala donde corresponde, se echara para morir en un par de minutos, y normalmente lo oiremos mugir en sus últimos estertores mortales.

 

5/ Forma física

 Cazar búfalos es una actividad que requerirá un esfuerzo físico importante por parte del cazador. Quien no se vea capaz de caminar largas jornadas siguiendo los rastros de las manadas entre los espinos, que cace un leopardo a la espera cómodamente sentado en un “blind” todas las noches.

 Normalmente los búfalos gustan de los terrenos sucios, con fuerte cobertura vegetal, y ese es el lugar por el que nos veremos obligados a seguirlos. Como nosotros no disponemos de un cuero impenetrable como ellos, al pistearlos por ese terreno sufriremos el castigo de las miles de especies de plantas espinosas que hay en África, que nos desgarraran sin piedad ropa y piel. Aquel que haya sido lo bastante previsor de llevar un pantalón resistente a los espinos, habrá hecho una gran elección.

 Yo aún no he sido capaz de entender a nos PH que avanzan tranquilamente por ese tipo de terreno con unos pantalones cortos que parecen insultar la torpeza de los clientes para caminar por allí sin arañarse.

 Quien vaya a enfrentarse a una caza de búfalo, debería ser capaz de caminar a un ritmo normal durante 4-6 horas sin detenerse, y quizás repetir ese ejercicio durante varios días consecutivos. No es necesario correr, no es necesario ser un superhombre… pero el búfalo normalmente venderá cara su piel, y eso hace que el cazador valore más su trofeo cuando lo consigue.

 

6/ Extremar las precauciones si tenemos que pistear un búfalo herido

 La circunstancia más temida, la que nadie desea, pero que en ocasiones (muchas desgraciadamente) se da, es la necesidad de pistear un búfalo herido. Una colocación deficiente de nuestro disparo, una rama maldita que ha desviado ligeramente el proyectil antes de alcanzar el blanco, un disparo precipitado a un búfalo que se movía… mil circunstancias nos pueden meter sin desearlo en un pisteo.

cape bufalo

El autor con un bufalo cazado en Sudafrica con 404 Jeffery

 Cuando el búfalo sale corriendo, y vemos que ha encajado un disparo, el PH va a dejar unos minutos para que la bala haga su trabajo, y la hemorragia acabe con la vida del animal. Pasados esos minutos de seguridad, se empieza a buscar lentamente al búfalo, con todas las precauciones del mundo, con la idea de que lo encontraremos muerto unos pocos cientos de metros más adelante. Sin embargo, si recorremos esos 300-500 metros, y el rastro sigue adelante, hay sangre, y el animal no está echado muriéndose… la cara de todo el mundo en la partida de caza se va poniendo más seria y más pálida; ahí es donde empiezan los problemas.

 Regla no escrita de la caza peligrosa, “el cazador que ha herido al búfalo debe participar en el pisteo del animal”. Cuando las cosas se ponen feas y peligrosas, hay que echarle agallas y seguir adelante, ya que debemos recordar que nuestro disparo imperfecto ha sido quien ha generado la situación peligrosa, de modo que cada uno debe hacer frente a las consecuencias de sus actos. Hemos ido a África a cazar un búfalo, y hay que hacerlo hasta el final, aunque las circunstancias se pongan complicadas, para eso hemos elegido libremente nosotros cazar un búfalo y no una cebra. Aquel cazador que se queda atrás, y que deja el pisteo en manos únicamente de los profesionales, quedará completamente desprestigiado  ante todos ellos.

 El pisteo se realiza siempre sin seguro y con bala en recamara, listo para disparar. Si a nuestra arma se le puede quitar visor, se le quita, si no se puede, se pone a mínimos aumentos, porque es un disparo a bocajarro. El cazador no debe mirar nunca el rastro, sino que debe centrar su mirada hacia adelante, tratará de buscar cualquier indicio del animal oculto frente a ellos, el brillo de un cuerno, el movimiento de una oreja… que delate la posición de la que vendrá el posible ataque.

 

boss buffalo

Viejo bufalo con boss impresionante, zona del disparo sobre el hombro

Así pues en esas circunstancias, se debe seguir escrupulosamente las indicaciones del PH que es quien dirige la caza, y apoyarlo en todo momento, ya que nuestro apoyo es necesario como rifle de cobertura. Nosotros no podremos ayudar demasiado en el pisteo, pero estaremos ahí en el caso de que el búfalo herido cargue contra el grupo, y haya que dispararle para detener su carga. El cazador es un rifle más, y si el búfalo carga, todo rifle presente será de valor inmenso porque cuando el animal nos ataque se echara encima del grupo en solamente 3-4 segundos, con intención de matar a quien sea capaz de alcanzar.

 El búfalo herido no huye sin más; con frecuencia cuando se dé cuenta de que estamos siguiéndolo, nos esperará en una sombra, inmóvil e invisible, hasta que nos acerquemos a él, para lanzarnos una carga furiosa y mortal. Ese es el mayor peligro se este animal, ya que esa carga la lanzará cuando nos encontremos a muy corta distancia, y se trata de un animal muy potente. La única manera de parar una carga es con un disparo al sistema nervioso central del animal, que es únicamente el cerebro y la espina dorsal.

 Para detener la carga no nos vale un disparo al corazón, solo un disparo al sistema nervioso derribará  al animal. En muy pocos segundo tenemos que actuar:

  • si el búfalo viene con la cara alta, habrá que apuntarle entre los ojos, justo bajo el boss, para que le bala le entre al cerebro. Muy importante que el disparo no quede bajo y le dé en la cara, que no hará mas que enfurecerlo más y enloquecerlo de dolor.
  • si el búfalo está muy cerca y humilla la cabeza para cornear, nos enseñará la columna vertebral, y es un blanco complicado, pero igualmente efectivo, que derrumbará inmediatamente al animal.

 

7/ Conclusión

Cazar búfalo es una actividad de riesgo, que no se debe tomar a la ligera. Se trata de una caza que genera mucha adrenalina, ya que seguir las manadas es una actividad intensa y agotadora, en la que el cazador se siente muy cercano a la pieza a cazar, oliéndola, escuchándola… siempre ahí delante de ti.

De todas las cazas peligrosas, quizás esta y la del elefante son las más adictivas, y quien la ha probado repite. No hay muchos cazadores enamorados de la caza del cocodrilo, o del leopardo; pero sí que hay muchos Safaristas que repiten y siguen cazando búfalos año tras año… por algo será.

 Solo un último consejo, si tiene la fortuna de poder cazar un búfalo, prepárelo con antelación, disfrútelo intensamente y exprima la experiencia hasta la última gota. Cazar búfalo cafre es la pura esencia de África.

 

Nos vemos cazando en África

JM Aranda

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Septiembre 20th, 2017 by JM Aranda

Buffalo hunting. Incredible trophy… and really awesome hunt

Buffalo is probably the most addictive of the Big 5 hunts… pleople who try it… asually keep on shooting buffalos. Adrenaline is always guaranteed.

 

 

Impresionante bufalo, viejo y con un poderoso boss solido, es realmente el trofeo que todo cazador soñaria con conseguir.

Los bufalos son una de las cacerias más dictivas para los Safaristas. Son duros, imprevisibles y peligrosos; por esto quien caza una vez bufalos, normalmente siempre estara interesado en seguir cazandolos. La adrenalina y la emocion estan garantizadas.

Buffalo hunt

Bufalo en la Sabana

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Bufalo Cafre: La leyenda de “la Muerte Negra”

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Septiembre 11th, 2017 by JM Aranda

Buffalo attack

Impressive buffalo charrge. Only big bore rifles, and accurate shooting can stop this. 

 

Una carga de bufalo solo es posible pararla con rifles de gran calibre, municion con mucho poder de penetración y sangre fria para colocar correctamente los disparos. El unico modo es disparar al sistema nervioso central del animal… o sea, cerebro o espina dorsal, que es el modo de detener la carga.

El bufalo es un herbivoro, pero tiene una agresividad natural, por ello es una caza intensa y cargada de adrenalina.

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Buffalo Charge – Carga de Bufalo

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Agosto 28th, 2017 by JM Aranda

Buffalo charge against a vehicle.

The driver is forced ti make his best to save his clients from the charging bull. The animal comes with very bad ideas.

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Carga de bufalo contra un vehiculo, que pone en seios apuros a los ocupantes. El animal viene con muy malas intenciones, y por ello, el conductor ha de acelerar a fondo para salir de alli.

Buffalo charge

Bufalos bebiendo

En ocasiones, como esta, los bufalos cargan sin mediar provocación, simplemente porque estiman que se ha superado la distancia de seguridad, y el animal estima que no tolera ya nadie en ese espacio.

Esa distancia es totalmente variable, y nunca sabes cuando has traspasado el limite. Normalmente los que cargan son los machos.

 

 

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Buffalo charge in the river – Carga de bufalo

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Agosto 10th, 2017 by JM Aranda

Buffalo Charge, one of the most dangerous experiences in your life.

Nothing like facing the “Black Death”… almost one ton of bad tempered animal decided to kill you.

 

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Impresionantes imagenes de la carga del bufalo cafre. Realmente pone los pelos de punta ver como ataca y tambien lo dificil que es parar su carga.

Los nativos lo llaman “La Muerte Negra”… y por ello cuando lo ves correr hacia ti puedes percibirlo y temerlo.

Buffalo Charge

Viejo Bufalo con picabueyes

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Buffalo hunt – Caza del bufalo

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Agosto 1st, 2017 by JM Aranda

Buffalo charge to the boat, initially they are excited… when they realize the real danger… things become more realistic.

 

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Bufalo cafre carga contra un bote de turistas.

Al principio les parece muy excitante;  unos segundos despues la cosa se pone mucho mas fea… cuando ven que el bufalo viene en serio a por ellos.

Buffalo charge

Bufalo en la Sabana

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Buffalo hunt – Caza del bufalo

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Julio 7th, 2017 by JM Aranda

Buffalo hunt, waiting for him in the sunset at the waterhole.

First shot is impressive, but even so, the hunter needs 3 more to put him down. Buffalo is one of the thoughest targets to any hunter, because of his body structure.

Buffalo hunt is charged with adrenaline, buffalo is definitely one of the most challenging big 5 hunts for the hunter.

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El bufalo cafre africano es uno de los animales más duros de tumbar; su estructura corporal parece diseñada para absorber balas. Incluso con un primer disparo muy bien colocado, el cazador ha de poner cuatro balas en el cuerpo del bufalo para acabar con él.

Buffalo hunt

Viejo Bufalo con picabueyes

La caza del bufalo es una actvidad cinegetica muy peligrosa, y con frecuencia los bufalos heridos ponen en serios apuros a los cazadores.

 Además como son dificiles de tumbar, es relativamente frecuente encontrarse en la situacion de tener que seguir un bufalo herido.

 Es imprescindible el uso de grandes calibres, y de municion que nos asegure penetración para alcanzar los organos vitales del bufalo, incluso cuando disparemos desde angulos complicados. Con frecuencia se usan incluso balas solidas.

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Bufalo Cafre: La leyenda de “la Muerte Negra”

Se trata de una caza de corta distancia, rarísima vez se habrá de disparar por encima de los 70-80 metros. En zonas cerradas, con frecuencia nos veremos en tiros “sucios” a distancias de 15-20 metros. No es un tiro con gran dificultad técnica, y con mucha frecuencia se siguen usando rifles sin visor, ya que a esas distancias los visores no son necesarios…  En el caso de que se produzca una carga de un animal herido, es mucho más fácil encarar instintivamente un rifle sin visor, y encontrar al animal.

Sin embargo, lo que resulta un tiro sencillísimo a 30 metros en un campo de tiro, apuntando a una diana de cartón; cuando nos encontramos a 30 metros de un búfalo cafre que levanta el morro y nos mira amenazador… con los nervios del momento y la adrenalina a chorro por las venas… puede resultar que el tiro deje de ser tan sencillo

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Junio 1st, 2017 by JM Aranda

 

Impresionante pelea de dos bufalos machos en la naturaleza. Como dos colosos, empujando para ver quien es el señor del harén. Pelearán hasta que uno se sienta derrotado y abandone.

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Bufalo Cafre: La leyenda de “la Muerte Negra”

bull

Bufalo viejo con el cuerno roto

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Mayo 12th, 2017 by JM Aranda

 

 

El mito del Bufalo Cafre

 

El Búfalo Cafre (Syncerus caffer) es un animal que ha inspirado leyendas; el gran buey salvaje africano ha sido siempre sueño (y en algunas ocasiones pesadilla) para muchos cazadores que han ido a África en su busca. Para algunas tribus africanas el búfalo es nyati, “la muerte negra”, ya que la carga de un búfalo herido es aterradora… y quien se enfrenta a ella nunca la olvida. Pertenece por derecho propio a los “Big Five”, a los conocidos “Cinco Grandes” de la caza peligrosa del mundo.

 

Hay otros “toros salvajes” que se pueden cazar en diversos puntos del planeta. Los enormes búfalos de agua asiáticos, que se pueden encontrar en Argentina o en Australia, o los bisontes americanos (mal llamados búfalos por el gran público)… pero ninguno le llega ni de lejos a la agresividad y al mal temperamento que demuestra el búfalo africano…; es su fama de animal peligroso y vengativo la que hace latir a cien el corazón del cazador que lo persigue.

Bufalo Cafre

El cazador español parece tener dos especies “icono”, que son las que más demanda cuando viaja a África… el humilde facochero, porque nos recuerda nuestros duros y esquivos jabalíes… y el búfalo… que a nuestros ojos se muestra como el toro bravo , negro y peligroso, que pasta en nuestras dehesas ibéricas. Los organizadores de Safaris que no están demasiado acostumbrados a tratar con clientela española no dejan nunca de sorprenderse de la insaciable sed de cochinos de cualquier especie (facocheros, bushpigs, potamoqueros… da lo mismo) que muestra el cazador español… y su gran demanda constante de búfalos y la admiración hacia esta especie.

 

Quizás porque el cazador español sabe lo que es acercarse a un “toro” salvaje, y el peligro que entraña… le da un valor especial a la caza del búfalo africano… que otros cazadores de otras nacionalidades tardan mucho más en entender.

 

Bufalo en la sabana

Bufalo en la Sabana

 

Subespecies y distribución geográfica

 

El búfalo cafre, o búfalo africano se extiende prácticamente por toda África, pero atendiendo a su distribución geográfica por el continente el Safari Club Internacional (SCI) distingue cinco subespecies del mismo.

  • búfalo cafre o búfalo del cabo (Syncerus caffer caffer) que es el que da nombre al grupo, por ser el mayor de tamaño, el mas frecuente y el más representativo de todas las subespecies. Los machos adultos presentan un gran “boss” que es como se denomina al característico “casco” de cuerno que cubre completamente su frente de lado a lado.
  • búfalo del Nilo o búfalo equinoccial (Syncerus caffer aequinoctialis), que habita el África central, Chad, valle del Nilo. Se trata de un animal de algo menor talla, y cuyos cuernos se caracterizan por volver hacia atrás. Normalmente se evalúa si un búfalo es o no del Nilo situando el cráneo sobre el suelo, de modo que se compruebe que los cuernos no deben tocar el suelo.
  • búfalo de bosque o búfalo enano (Syncerus caffer nanus) habita las zonas de selva de Angola, Congo, Nigeria y selvas del África Occidental… Es una animal de color rojizo de mucha menor talla que los anteriores. Normalmente su trofeo es muy discreto comparado con el de sus primos, y además carece del característico “boss” frontal duro que presentan los otros.
  • búfalo de sabana del África Central (Syncerus caffer brachyceros), es un búfalo de tamaño medio, algo menor que el búfalo del Nilo, que habita las planicies de la República Centroafricana y el Sur de Chad.
  • búfalo de sabana del África Occidental (Syncerus caffer planiceros), es de menor tamaño, algo mayor que el búfalo de bosque, y con una cuerna muy similar a éste. Recientemente el SCI ha decidido separar estas dos últimas subespecies, ya que están taxonómicamente bastante diferenciadas, y este búfalo, que habita en Benin, Burkina Faso o Camerún es considerablemente menor que el centroafricano.

De entre todas las subespecies que reconoce el SCI y Rowland Ward, la más abundante, y la que con mayor frecuencia nos vamos a encontrar cazando es el búfalo del cabo, que es la de mayor tamaño, la más agresiva y la que mejor trofeo porta. Esta es la que se extiende por la zona Sur y Este del Continente Africano, que son los destinos cinegéticos más habituales para el cazador internacional (Sudáfrica, Tanzania, Zimbawe, Bostwana, Mozambique…)

 

Bufalos bebiendo

Bufalos bebiendo, dos viejos machos

La Caza

 

La caza del búfalo, sea cual sea la subespecie que andemos persiguiendo… es una caza arriesgada, que genera mucha adrenalina en el cazador, por que hay una latente sensación de peligro en todo momento. Es por eso que se trata de un caza que produce verdaderos “adictos” y que hay enamorados de la caza del búfalo… que repiten año tras año su experiencia en busca de esta especie.

 

El búfalo se rececha a pie, como se hacía hace un siglo, caminando con el viento de cara… y se buscan distancias de tiro inusualmente cortas. Para el cazador habituado a la caza de otros herbívoros mucho más recelosos (ya sean ciervos, antílopes, cabras…) le parecerá sorprendente que la distancia habitual de tiro del búfalo cafre estará por debajo de los 50 metros.

 

Se trata de una caza de corta distancia, rarísima vez se habrá de disparar por encima de los 70-80 metros, y en zonas cerradas, con frecuencia nos veremos en tiros “sucios” a distancias de 15-20 metros. No es un tiro con gran dificultad técnica, y con mucha frecuencia se siguen usando rifles sin visor, ya que a esas distancias los visores no son necesarios… y en el caso de que se produzca una carga de un animal herido, es mucho más fácil encarar instintivamente un rifle sin visor, y encontrar al animal.

Sin embargo, lo que resulta un tiro sencillísimo a 30 metros en un campo de tiro, apuntando a una diana de cartón; cuando nos encontramos a 30 metros de un búfalo cafre que levanta el morro y nos mira amenazador… con los nervios del momento y la adrenalina a chorro por las venas… puede resultar que el tiro deje de ser tan sencillo.

 

En áreas donde hay mucha caza furtiva por parte de las poblaciones nativas, lamentablemente podemos encontrar con cierta frecuencia con búfalos que han recibido disparos no mortales con armas antiguas y/o de pequeños calibres, no adecuados para la caza del búfalo. Como consecuencia de esos disparos el animal puede tener viejas heridas abiertas y/o infectadas que le están haciendo sufrir mucho dolor; estos animales identifican al hombre como causante de su mal, y pueden cargar contra los cazadores sin mediar provocación alguna, incluso superando su natural tendencia a alejarse de los humanos. Estos búfalos heridos previamente por cazadores furtivos o por trampas o lazos han sido protagonistas de numerosos incidentes graves con cazadores, y son especialmente peligrosos.

Cuando intentamos elegir un macho que tirar hay normalmente dos posibles objetivos, un macho dominante, que se encuentra dentro de una manada, rodeado de hembras y terneros; o un viejo macho solitario de los conocidos como “dagga boys”. Los machos dominantes  reproductores suelen estar en la flor de la vida, son hermosos y poderosos, y se encargan de defender su manada de cualquier ataque; su caza representa un reto importante, ya que el acercamiento a la manada siempre es muy complicado al haber muchos centinelas, que al menor descuido, se echaran a correr arrastrando a toda la manada. Se suelen caracterizar por cornamentas con mucho desarrollo, con mucha envergadura, y puntas relativamente altas, pelajes brillantes, y musculatura del cuello muy poderosa, auténticos guerreros y señores de su harén.

 

Los “Dagga Boys”, son los que los africanos llaman los “chicos del barro” (dagga significa barro en Zulú), éstos son los viejos machos, que ya no son reproductores, y que tras duras peleas por el liderazgo han sido expulsados de la manada por machos más jóvenes y fuertes. Normalmente estos viejos búfalos se reúnen en pequeños grupos, que viven separados de las manadas y disfrutan de esos baños de barro que los libran de los molestos parásitos. Estos búfalos son animales viejos, cuyos cuernos se han ido desgastando en longitud con el paso de los años, y son tienen menos envergadura que los de un macho dominante, a cambio, su “boss” se ha seguido desarrollando sobre su testuz y llega a formar un impresionante casco sólido entre ambos cuernos, el sueño de todo cazador.

 

Los cazadores solemos buscar con ahínco esos “Dagga Boys” ya que son el ejemplo idóneo de lo que debe ser la caza deportiva, el cazar un gran búfalo solitario, curtido en batallas con cien enemigos, quien sabe si con leones, con cuernos pulidos y desgastados por el uso… un viejo macho que ya nunca volverá a reproducirse… porque su época dorada ya pasó. Que más se puede pedir a la caza… hasta un ecologista reaccionario habría de rendirse ante esta evidencia, ese viejo búfalo que ya ha sido rechazado por la manada, con una impresionante cornamenta de “boss” sólido, es el objetivo perfecto del cazador.

 

 El trofeo

 

En cuanto al trofeo del búfalo, vale la pena señalar que tradicionalmente se solían valorar los búfalos por su envergadura, es decir la apertura máxima de sus cuernos. Esta era forma de valoración habitual que indicaba RW, pero esto representaba un problema ya que se primaba la caza de animales más jóvenes todavía en fase reproductiva, cuyos cuernos no habían sufrido ningún desgaste, y que en ocasiones ni siquiera presentaban un “boss” duro y bien desarrollado.

Viejo Bufalo con picabueyes

Viejo Bufalo con picabueyes

La valoración del SCI, que actualmente está tomando mucha fuerza, y que se considera más ajustada a la caza sostenible, valora la longitud de los cuernos y también la anchura del “boss” del animal, de modo que los viejos machos, cuyos cuernos han sufrido un desgaste y son más cortos, tienen por el contrario una excelente valoración por la anchura de su “boss”. Esta nueva tendencia hace que se valoren mucho los trofeos de esos viejos “dagga boys”, que quizás no tienen tanta envergadura, pues sus cuernos se han ido desgastando con el paso de los años, pero que presentan un desarrollo impresionante en su “casco” de cuerno sobre la testuz.

bufalo

Bufalo emboscado, esas zonas les encantan

La forma de los cuernos no tiene relevancia a la hora de valorar un búfalo, y es algo que solo afecta al gusto personal de quien los ha de cazar. Los hay desde muy abiertos, hasta completamente rizados, o hay machos cuyas puntas vuelven hacia atrás. Ninguno es mejor que otro, y simplemente  en unas zonas son más frecuentes unas formas que otras, sin que por ello tengan más o menos valor cinegético. Un búfalo joven tiene las puntas de los cuernos muy altas, por encima del nivel del cráneo, y el “boss” no está completamente endurecido; conforme va envejeciendo, los cuernos se van desgastando y reduciendo su longitud, mientras que el “boss” se sigue desarrollando, ensanchándose y haciéndose más y más sólido.

 

Para valorar en el campo, a simple vista un búfalo, la referencia que debemos tomar son sus orejas cuando nos mira de frente.  En un buen búfalo las orejas deben quedar por dentro de la curvatura interior de los cuernos, y se considera un búfalo excelente aquel que le quepa “un paquete de tabaco” entre el extremo de las orejas y la curvatura interior de los cuernos. Pero sobre todo lo que el cazador debe buscar siempre es abatir un buen búfalo maduro, viejo, con un buen “boss” que le otorgue personalidad, y que sea el testimonio de haber pasado una vida dura, que le ha llevado a convertirse en un veterano “dagga boy”.

 

Pero en el caso de los búfalos, hay que recordar que todo macho maduro, cazado con un buen lance, que haya hecho sentir al cazador la adrenalina de haberse visto las caras con “la muerte negra” es un excelente trofeo, que debe hacerse sentir orgulloso al cazador que lo ha podido abatir.

 

 

Los calibres adecuados

 

Los búfalos encajan muy bien los tiros… son animales excepcionalmente duros… y es muy difícil derribarlos al primer disparo. Es por esto que a pesar de que el mínimo legal para cazarlos en casi todos los países es .375 (en algunos es el 9.3mm), es muy recomendable usar calibres aun más contundentes.  Pero dado que el venerable 375 H&H es el más popular de todos los grandes calibres africanos (por su polivalencia y grandes cualidades balísticas), la mayoría de los búfalos que se cazan deportivamente son cazados con 375 H&H. No se usa frecuentemente el 375 H&H porque sea el calibre más adecuado, sino porque es el rifle que más habitualmente traen los clientes, que quieren cazar el búfalo de sus sueños con su propia arma, y en ocasiones llevan tiempo preparándose en sus países de origen para hacerlo perfectamente. Muy poca gente compra un rifle con calibre superior al 375 H&H, que saben que probablemente usarán dos o tres veces en su vida, y sin embargo si adquieres un 375 H&H es mucho más polivalente se puede utilizar en la caza de otras especies en distintas partes del mundo.

 

Balísticamente vale la pena destacar que mientras que un 375 H&H monta una punta de 300 grains y nos da unos 6300 julios de energía en boca; si pasamos a calibres del tipo 416 Rigby, montamos puntas de 400 grains con una energía de 7600 julios. Cualquier proyectil con peso de 400 grains o superior, es idóneo para la caza del búfalo, ya que el animal acusará más profundamente el disparo recibido que con los 300 grains de un 375 H&H. El 375 H&H mata los búfalos, por supuesto que los mata, pero cuando se le dispara con este calibre, aun con disparos bien colocados en el triangulo vital corazón-pulmones, el búfalo no “acusa” el impacto recibido, encaja bien el tiro, y comienza a correr tras la manada, para la desesperación del cazador que ha ejecutado un tiro impecable. El 375 H&H es un excelente calibre (uno de mis favoritos), y además es el calibre que más búfalos mata cada año… pero desde luego el cazador que lleva un 375 H&H en las manos no ha de sentir que lleva un “cañón” y que el búfalo va a rodar cuando le dispare… el 375 H&H es el calibre mínimo para cazar búfalos con seguridad.

375 H&H

375 H&H el calibre de leyenda

Por supuesto, en el caso de que se produzca una carga contra nosotros, y tengamos que realizar un disparo que detenga al animal… cuanto mayor sea el calibre que llevamos… mas posibilidades tendremos de poder pararlo. Y si hay una carga…  nos estamos jugando mucho. Hay una regla de oro en la caza de búfalos… “lleve el rifle más grande que usted pueda manejar con seguridad y confianza”.

 

Los tradicionales rifles dobles, o rifles Express son especialmente adecuados para la caza del búfalo, ya que permiten al cazador un segundo disparo de manera casi inmediata, con frecuencia antes de que el animal inicie su carrera, cuando aun está parado, acusando el primer disparo. Ese tiempo precioso que nos regala el rifle Express, al ahorramos al no tener que accionar el cerrojo para cargar de nuevo, nos puede permitir un disparo en mucha mejor situación… y con frecuencia es definitivo para derribar al búfalo. Los grandes calibres propios de los rifles Express, con puntas pesadas y lentas, como el 450/400; el 450 Nitro o el super conocido 470 Nitro, son calibres excelentes para enfrentarnos al búfalo cafre.

 

Los búfalos no suelen caer al primer disparo, y tampoco suelen cargar contra el cazador cuando encajan el tiro (alguna vez lo hacen… pero no es frecuente); de modo que si no le pegamos muy bien, lo normal es que el animal huya siguiendo a la manada. Si por el contrario va muy pegado, y la colocación del disparo es correcta, en unos cientos de metros el animal entrará en colapso, y morirá. Cuando el disparo no es mortal, y lo empanzamos o no alcanzamos órganos vitales, el seguirá a su manada y nos obligará a un peligroso pisteo.

 

En el caso de tener que pistear un búfalo herido, se trata de una de las situaciones más peligrosas que cualquier cazador puede vivir… ya que cuando un búfalo esta herido suele esperar emboscado a los cazadores… y cuando estos se acercan a él… lanza una carga mortal, a muy corta distancia, con intención de matar a quienes lo han herido. Si el búfalo carga, el disparo al corazón ya no vale, porque lo matará, pero no lo detiene, y aun herido de muerte llegará hasta nosotros; solamente un disparo al cerebro o a la columna vertebral es capaz de detener esta carga asesina.

Un blanco muy pequeño, que viene moviéndose arriba y abajo, un disparo de muy difícil ejecución, que es mejor no llegar a tener que hacer nunca, ya que ni el mejor tirador es capaz de asegurar con certeza que podrá poner su proyectil en el cerebro de un bufalo furioso que viene a la carrera hacia nosotros bamboleando su cabeza.

 

Las puntas que elijamos para nuestra munición son también determinantes para el éxito. Normalmente se recomienda que las dos primeras balas sean expansivas, tipo “soft point”, que expandan y hagan el mayor daño posible, y si alcanzamos la zona de corazón-pulmones (nuestro principal objetivo) hagamos mucho destrozo. Serán puntas expansivas, pero de camisa muy gruesa, para seguir manteniendo mucha penetración, ya que recordemos que nos encontramos ante uno de los animales más duros a los que nunca nos enfrentaremos.

Las balas sólidas también son adecuadas, ya que son las que nos permiten alcanzar los órganos vitales desde cualquier ángulo, o atravesar maleza o arbustos sin desviarse. En caso de carga del búfalo, las balas sólidas son las idóneas para buscar ese tiro al cerebro que consiga detener la carga. Así que la combinación clásica recomendada por los grandes cazadores profesionales africanos para meter en el cargador es “Blanda – Blanda – Sólida – Sólida”.  No es necesario recordar, que en este tipo de cacerías, que nunca son económicas, hay que llevar la mejor munición que podamos conseguir, y haberla probado suficientemente en nuestro rifle; la munición es la parte más barata del safari, y puede ser la diferencia entre el éxito y el fracaso.

 

 

 

 Conclusión

 

Aquellos cazadores que están enamorados de África, aquellos que están completamente envenenados por la caza africana, saben que van a volver una y otra vez allí… mientras su edad y sus circunstancias se lo permitan… y también saben que acabarán encontrándose frente a frente con un búfalo cafre, eso es solo cuestión de tiempo…

 

El búfalo cafre es el más abundante en la Naturaleza de los “Big Five”, es el más cazado en todo África… y sigue siendo objeto de deseo por parte del cazador aun después de haberlo cazado.  Algo tiene esa mirada agresiva de un viejo macho cuando levanta amenazador el morro cogiendo viento… para intentar detectarnos…. Algo que te hace saber que el viejo búfalo siempre es un adversario formidable, y que si no haces tu parte muy bien… si te equivocas en algo, si tu bala no es la adecuada, o si no la sabes colocar donde debes… ese búfalo te va a vender cara su piel… a veces … muy cara.

 

Jose María Aranda

Spitskop Safaris

www.spitskop.co.za

 

Fotos : Autor, Jose Antonio Fernandez de Alava y Manuel López Martínez

 

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