Riesgos sanitarios durante un Safari

Introducción a los Riesgos sanitarios

 Cuando tomamos la decisión de iniciar un Safari a cualquier país de África, hemos de darnos cuenta de que los Riesgos sanitarios cambian completamente. Ya no estaremos en la Vieja Europa, cubiertos bajo el paraguas de seguridad que nos ofrece el sistema sanitario Estado Español, al que tan acostumbrados estamos.

 Deberíamos valorar esto, porque no debemos viajar como ignorantes, ajenos a nuestra nueva situación. Indudablemente, el cambio de la situación de riesgo no nos debería impedir viajar, pero debemos aumentar nuestras precauciones personales para evitar problemas futuros.

 

Sanidad en África

 África es muy grande, y aunque parezca una obviedad, muchos no parecen darse cuenta de las enormes diferencias regionales de unos países a otros. Lo que quiero transmitir es que dependiendo del destino de caza al que nos dirigimos, los riesgos sanitarios son completamente diferentes.

 No es lo mismo estar cazando el Bongo en las selvas húmedas de Camerún, infestadas de todo tipo de insectos y reptiles venenosos, muy lejos de cualquier hospital mínimamente preparado; que estar cazando Springboks en una finca en Sudáfrica, en una zona libre de malaria, y con acceso a un hospital de primer nivel en menos de 30 minutos.

 Solo hay dos países en África que tienen una sanidad razonablemente buena, que cubre la mayor parte del país, estos dos países son Sudáfrica y Namibia. Cualquier otro destino que visitemos, desde Mozambique, a Tanzania o Camerún… dispone de instalaciones médicas tercermundistas y además no siempre es fácil acceder a ellas.

 

Malaria y mosquitos

El enemigo número uno en África son los insectos, y por la gravedad de la enfermedad que transmite, el mosquito portador de la malaria. Es tan grave e importante que merece una mención muy especial a la hora de tomar precauciones sanitarias.

 La malaria es una enfermedad muy grave, que puede llegar a causar la muerte, de modo que el cazador debe informarse lo primero si la zona que va a visitar está o no libre de malaria. Cada año se dan en el mundo  unos 300 millones de casos de malaria, y un millón de personas muere por la enfermedad anualmente. La transmite el mosquito anopheles, y una sola picadura de un mosquito infectado es suficiente para contraer la enfermedad.

 

En áreas con malaria, el cazador debe tomar de manera escrupulosa cada día la medicación para la malaria, que es el único medio probado de asegurarse de no contraer la enfermedad. Las personas que viven en zonas con malaria han desarrollado diversos grados de inmunidad contra la enfermedad, porque ya han estado en contacto con ella, pero quienes llegamos de otras zonas, carecemos de esa inmunización natural, y hemos de tomarnos muy en serio el prevenirla.

 La medicación para la malaria hay que tomarla desde unos días antes de llegar al área con malaria, y hasta varios días después (según prescripción del médico porque depende del tipo de medicamento concreto que utilicemos),

Son medicamentos fuertes (cloroquina, doxicilina, Malarone, etc…) con frecuencia con desagradables efectos secundarios como vómitos, jaquecas  o mareos… pero son imprescindibles para evitar contraer la enfermedad.

Pero independientemente de la medicación que tomemos para la malaria, y adicionalmente a la misma, debemos tomar las medidas generales para que no nos piquen los mosquitos. El mosquito anopheles portador de la malaria, no deja de ser un mosquito más, y el mejor modo de no contraer la enfermedad es conseguir que no nos pique.

Las reglas generales para evitar ser picados por mosquitos debemos aplicarlas siempre, independientemente de que haya o no malaria en la zona. Y básicamente debemos seguir unas pautas sencillas que disminuyen muchísimo el riesgo de ser picados:

  • Utilizar de manera continua repelentes químicos que contienen DEET. El DEET es el repelente universal que mejor funciona en todo el mundo. Fue desarrollado por el ejército USA en 1946 para sus tropas que combatían en áreas tropicales. Simplemente es un producto que repele a los mosquitos, que aunque estén a nuestro alrededor, no quieren posarse sobre la piel impregnada del producto, por lo que no nos pican. El porcentaje de concentración de DEET, va desde un 10% en algunos repelentes infantiles de uso urbano, hasta un 98% que tienen algunos repelentes de uso profesional en áreas de selva, que tienen efectos de hasta 10 horas.

Todos los repelentes comerciales usan el DEET, todos ellos usan el mismo principio activo, pero cada uno en distintas concentraciones. Cuando vayamos a elegir entre unos u otros debemos ver en su composición qué % de DEET tienen.

  • Si utilizamos algunos de los muchos otros remedios “naturales” de plantas, electrónicos, etc… usarlos de manera adicional al uso del repelente de DEET. Citronella, árbol del té, ajo, hierbabuena, etc… son parcialmente efectivos y pueden ayudar, pero no sirven como única barrera de protección.
  • En áreas donde hay mucho mosquito es imprescindible dormir con una red anti mosquitos, que debe quedar separada de nuestro cuerpo, porque los mosquitos no pueden atravesarla, pero si picarnos a través de la red.
  • Hay otro producto probadamente efectivo, que es la permetrina. Este insecticida se puede aplicar sobre ropa, y mantiene sus propiedades incluso después de varios lavados. Los tejidos impregnados en permetrina son también una buena opción en áreas con mucho mosquito.
  • Atardecer y amanecer son los momentos del día en que los mosquitos están más activos, de modo que hay que evitar en lo posible estar en el campo en esos momentos para no sufrir su ataque masivo.

 

Quemaduras solares

 En general siempre que estamos al aire libre debemos cuidar y proteger nuestra piel. Esto es más aplicable aun si cabe en África, donde vamos a estar muchas horas expuestos al sol tropical durante nuestra caceria.

 Cremas solares de alto factor de protección son de uso imprescindible, así como el uso de una prenda que cubra la cabeza. Los locales son muy aficionados a las gorras, pero estas no nos protegen los laterales de la cara. 

 

Las gorras nos protegen la cabeza

Vaal Reebuck

Es más aconsejable el uso de sobreros de ala ancha, que nos dan una sombra más efectiva. Si nos decidimos por usar gorra de caza, deberíamos prestar especial atención al proteger con crema solar la zona de las orejas, la nuca y de las patillas.

 Las prendas de ropa de manga corta y los pantalones cortos, quedan muy bien en las fotos, pero nos ofrecen muy poca protección ante el sol y ante las espinas (en África todo pincha). Son mucho más recomendables las camisas de manga larga y los pantalones largos para vestir durante el safari.

 En cualquier caso, el tema de la protección ante el Sol es un problema que los españoles tenemos bastante controlado, porque nos enfrentamos a él cada verano en nuestro país. Otros cazadores de otras latitudes, con pieles más blancas que las nuestras, y menos acostumbrados al sol… tienen muchos más problemas que los españoles.

 

Ampollas

 Una triste y humilde ampolla en tu pie, puede hacer que tu safari sea una experiencia miserable y penosa. Es por esto que el cuidado de los pies durante tu safari es muy importante, porque algo tan menor como esto puede arruinar tu experiencia africana.

 

Riesgos sanitarios

Ampollas en los talones por calzado inadecuado

La regla número uno, que nunca debemos romper, es que no debemos iniciar nunca un safari con botas nuevas. Lo más importante es que nuestras botas las hayamos llevado ya bastantes veces en España, y que estén completamente “domadas” y adaptadas a nuestros pies.  El calzado no es preciso que sea muy duro, cualquier bota ligera es suficiente, porque las botas muy duras (como las que se usan para invierno para cazar en la montaña) pueden recalentar demasiado el pie, y aumentan el riesgo de ampollas.

 Ponernos cada día calcetines limpios, hidratar cada noche con crema los pies especialmente en las zonas donde hay más roce, y utilizar un calzado cómodo y fresco cuando llegamos al campamento (para que el pie descanse de las botas de caza) reduce el riesgo de sufrir ampollas.

 Si pese a nuestras precauciones nos sale una ampolla, no debemos quitar la piel, porque mientras esta esa piel protege la de abajo, que está mucho más tierna. Debemos curarla cada día, extremar la higiene,  y poner betadine o un producto antiséptico similar que evite que se nos infecte.

 

Diarrea

 Muchas son las causas por las que el cazador puede sufrir diarrea. Los cambios en los hábitos alimenticios, y sobre todo la ingesta de aguas parcialmente  contaminadas son las causas principales. Las aguas de muchos países en África no tienen los tratamientos sanitarios a los que estamos acostumbrados nosotros, y sin embargo son perfectamente potables para los nativos, que están acostumbrados a esas bacterias.

 Lo más importante en caso de sufrir un episodio de diarrea es beber muchos líquidos, para no deshidratarnos, que es lo más peligroso en estos casos. Si es un caso leve, de la conocida como “diarrea del viajero” no es preciso tomar medicación, y en unas 24 horas debe remitir. En cualquier caso conviene llevar en nuestro botiquín algún antidiarreico que podamos tomar para casos más severos, que no remitan de manera natural.

 En caso de que se tenga algo de apetito, arroz blanco, zumo de limón, sopas claras o plátano son los alimentos más recomendables. Y sobre todo, ni una gota de alcohol, ya que es completamente perjudicial.

 

Accidentes

 La caza en África nos expone al riesgo de sufrir algún tipo de accidente en el transcurso de la acción de caza, o en los traslados de un sitio a otro. Obviamente no suele ser una exposición al riesgo tan alta como los cazadores de alta montaña, pero sin duda es un riesgo que existe.

 Cuando hablamos de accidentes, podemos englobar aquí una casuística muy variada, que podría ir desde un accidente de carretera en un traslado, a una torcedura de tobillo o a una fractura de un brazo en una caída inoportuna. Normalmente no estan contemplados dentro de los Riesgos sanitarios del pais, pero aun asi, es algo que debemos tener previsto como enfrentarnos al problema si se da.

 Normalmente los accidentes implicarán la necesidad de atención médica por parte del cazador, y el tipo de atención también será determinado por el lugar en el que nos encontremos. En Sudáfrica o Namibia, podremos acudir inmediatamente a un hospital moderno, o a un consultorio de un médico, en cualquier parte del país. Si estamos cazando en Camerún, en mitad de la selva… una fractura de un pie puede suponer un complicado problema logístico para evacuar al cazador y hacer que llegue  a un lugar donde pueda recibir tratamiento médico básico.

 Vale la pena hablar aquí de los seguros y de los costes. En España estamos muy acostumbrados a que la sanidad es gratuita para nosotros, y nos pase lo que nos pase… todo está cubierto al 100% por la Seguridad Social. En África la sanidad se paga, así que si necesitamos cualquier atención médica, por básica que sea… hay que pagar al médico, al hospital… todo.  Si tenemos un Seguro médico privado, conviene hacerles una consulta antes del viaje, y asegurarnos de incluir una cobertura sanitaria internacional, indicando que fechas estaremos en África, en qué país, etc… por un pequeño suplemento en nuestra póliza general… los tratamientos hipotéticos que necesitásemos en caso de sufrir cualquier desafortunado accidente estarían cubiertos.

 

Vacunaciones

 El Ministerio de Sanidad Español publica en su web cuales son las vacunaciones necesarias para los distintos países de África.

 La vacunación es una herramienta excelente de prevención, que debemos asegurarnos de tener al día antes de iniciar ningún viaje. Hay que hacer la prevención con tiempo, ya que hay algunas vacunas que tardan más de dos semanas en proteger completamente al individuo, porque una vez inoculadas el cuerpo tarda un poco en generar los anticuerpos necesarios con los que combatir la enfermedad si a lo largo de nuestro viaja entramos en contacto con ella.

 Tener al día la vacuna antitetánica (que muchos tenemos medio olvidada) es una regla de mínima seguridad. Adicionalmente, dependiendo del país a visitar, fiebre amarilla, cólera, hepatitis A y B, polio, difteria, tifus… No olvidemos que vamos a lugares donde son comunes todavía enfermedades que ya han desaparecido prácticamente de Europa y del mundo occidental, y que a nosotros nos suenan al pasado. Sin embargo son enfermedades que asolaron hace siglos el mundo, y que han sido controladas en el mundo occidental gracias a las vacunas (en África siguen siendo enfermedades que siguen activas por el insuficiente nivel de vacunación).

En cualquier caso el Ministerio de Sanidad en su web tiene amplia informacion sobre el riesgo sanitario y las vacunas en cada zona de Africa

https://www.msssi.gob.es/ciudadanos/proteccionSalud/vacunaciones/viajero/home.htm

 

 Conclusiones

 Este artículo no pretende meter miedo a nadie. Solo pretende abrir los ojos al cazador que se plantea viajar al continente Africano. Que tome sus pequeñas medidas de precaución, que minimizarán sus riesgos, y permitirán que tenga un Safari mucho más placentero y sin contratiempos.

 En cualquier caso, el haber previsto algunas pequeñas cosas  en el tema de los Riesgos sanitarios puede hacer que estos pequeños problemillas nunca sucedan, o que si suceden estemos preparados para solucionarlas prontamente y dispongamos de los medios necesarios en nuestro botiquín para ello.

 Nos vemos cazando en África

José María Aranda

 

PD : Este articulo sobre los Riesgos sanitarios fue publicado en el numero 221 de la Revista Caza Mayor, en Agosto 2017

Caza mayor Numero 221

 

http://www.grupov.es/revistas/10-caza/numero/2-caza-mayor/1529-221-agosto-2017

 

 

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Consejos para contratar tu primer Safari

 

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Septiembre 13th, 2017 by