Un Ñu grande viejo y feo

ÑU

Un Ñu grande viejo y feo es la historia de como cacé el mejor ñu que nunca he conseguido, y que dificilmente pueda volver a encontrarme en mis andanzas por Africa. 

 

1/ Mi predilección por el Ñu azul

 

 Desde siempre yo he tenido especial predilección por los ñus azules (Connochaetes taurinus), ese antílope, con pinta de toro, y que se diría que siempre tiene cara de enfadado, siempre me ha llamado mucho la atención. En muchos de los safaris que he hecho, al final un ñu azul ha acabado dentro de la lista de especies a cazar… por distintos motivos:

 

  • tiene un precio moderado, por lo que no descompensa el coste total del safari
  • es un animal bastante frecuente en los países del Sur de África, de modo que prácticamente en todas las áreas de caza donde he ido hay oportunidad de abatirlos.
  • es un animal de los considerados “duros” que exigen al cazador una buena colocación del disparo, y un calibre contundente.
  • recechar una manada de ñus, con varios centinelas vigilando en todo momento… es un bonito reto para el cazador… y me encanta hacerlo.
  • y finalmente es uno de los animales más emblemáticos de África, es el antílope que todos hemos conocido en las grandes migraciones a través del National Geographic, así que es como un pedacito viviente de mis recuerdos africanos de niño.

 

 

ÑU

Ñus huyendo

Se trata de uno de los antílopes más grandes, los machos de mayor tamaño sobrepasan los 250 kilos, y los cazadores profesionales lo consideran uno de los más duros para abatir después del poderoso eland.

 

 En prácticamente todos los safaris, en los que entre todos los cazadores se han cazado muchos animales durante una semana de caza, hay que pistear algún animal que se nos va herido… y nos obliga a seguirlo. Es sorprendente ver estadísticamente cuales son las especies “blandas” que casi nunca nos obligan a pistearlas, porque con casi cualquier tiro medianamente colocado caen… y cuales son más “duras” y se van con mucha frecuencia pinchadas, y obligan a largos pisteos. Los ñus azules son de los que más veces hay que pistearlos… y de los que incluso en ocasiones se pierden heridos, y el cazador ya nunca los encuentra.

 

 Nunca debemos enfrentarnos  a la caza de un ñu con calibres pequeños… o puede hacernos sufrir mucho. Es especialmente resistente en los tiros de pulmón, esto significa que si con el disparo efectuado solamente le afectamos un pulmón, y consigue respirar con el otro… puede caminar muchas horas y muchos kilómetros herido de muerte.

 

 

ÑU

Ñus en la llanura

Recuerdo un cazador inglés que vino a cazar con nosotros con un rifle del calibre 308 Winchester, se trataba de un señor de mediana edad, serio, educado, poco hablador, y tiraba bien… el típico ingles; pues bien, el inglés recechó una manada de ñus, les tuvo que entrar varias veces a lo largo de una mañana, y finalmente consiguió ponerse a distancia de tiro y le encajó un tiro al macho dominante unos 15 cm detrás de la paleta… ligeramente alto.

 El tiro parecía bueno… la manada salió corriendo y el macho con ellos… seguimos a la manada… y finalmente vimos un rastro de sangre que se quedaba rezagado y solo… daba bastante sangre… pensamos que estaría a punto de caer. Lo seguimos incansables durante 5 horas, y lo encontramos casi al anochecer, cuando ya se nos acababa la luz del día. Cuando lo abrimos después en la granja, vimos que la bala (que era muy blanda) había chocado con una costilla, y se había fragmentado en tres trozos, que le habían destrozado el primer pulmón… pero había perdido capacidad de penetración, y el segundo pulmón estaba casi intacto… y el ñu había caminado en esas condiciones 5 horas antes de caer derrotado.

 

2/ El Búfalo de los pobres

 

Los sudafricanos llaman al ñu azul el “Poor´s man bufalo”, que quiere decir “el bufalo del pobre”; ya que por su coloración y sobre todo por la forma curvada de su cornamenta recuerda a la del conocido búfalo cafre.

 

ÑU

El viejo ÑU

 Esta es una de las especies favoritas para los cazadores locales, que buscan la carne de caza para llenar su congelador; como es una especie muy frecuente, su precio es moderado, y como es un animal grande es la especie con mejor relación precio/kilos de carne. Los cazadores locales normalmente obtienen un precio muy inferior al de los cazadores internacionales que buscan un trofeo, pero están limitados a cazar animales jóvenes o hembras, que buscan solo por su carne y por su piel.

 

 La piel de los ñus azules, es muy hermosa, y sin embargo hay muchos cazadores  deportivos internacionales, que no la valoran apenas, probablemente por desconocimiento, y ni siquiera la piden para que se la curtan.  La piel tiene un pelo muy corto y compacto, brillos iridiscentes en los costados grises, y los machos tienen unas bonitas franjas negras en los costados… y además tiene una larga crin negra en el lomo… no lo duden la próxima vez que maten uno… es una preciosa alfombra.

 

3/ Un ñu viejo y feo

 

Siendo una de mis especies favoritas, he ido cazando algunos ñus a lo largo de los años, y algunos de ellos realmente grandes.  Para valorar el trofeo de un macho de ñu hay que verlo de frente, y ver la proporción que tienen sus cuernos con las orejas del animal.

  • si las orejas del animal quedan a la misma altura de la parte exterior curva que forman los cuernos es un macho tirable.
  • cuando las orejas del animal quedan por dentro de la curva que forman los cuernos es un buen macho.
  • si las orejas del animal quedan dos dedos por dentro de la curva que forman los cuernos es realmente grande.

 

ÑU

Autor con el viejo Ñu

Yo le había dicho a mi amigo Adam Barnard, propietario de Spitskop Safaris, que no me importaría cazar otro ñu azul este año, si sabía de donde podíamos encontrar algún macho realmente grande. Cuando llegamos a su granja, en Kimberley (Sudáfrica) me dijo que había un macho muy viejo, y demasiado liso, andaba siempre en la parte más espesa de la granja, entre los arbustos espinosos, en compañía de un escudero… y nunca se dejaba ver en la llanura donde estaban habitualmente las manadas. Era muy receloso y muy precavido, y este comportamiento atípico le había hecho sobrevivir muchos años en una finca de caza… lo cual es muy inusual.

 

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Primer plano del viejo ñu con la cara llena de calvas

 Al día siguiente nos fuimos a dar una vuelta él y yo, con el rifle del 375 H&H al hombro. Traía preparada una munición con punta Hornady de 270 grains muy blanda, y cargada suavecita, para los antílopes grandes… no quería sorpresas si tenia que hacer un tiro sucio a través de los arbustos espinosos… y el 375 H&H con puntas blandas expansivas es un seguro… atraviesa los arbustos sin desviarse… y golpea sin piedad al otro lado.

 

 No llevábamos ni  una hora caminando cuando Adam vio algo en la ladera de enfrente… en la parte más espesa de los espinos se adivinaba la sombra de un animal grande. “Allí está” dijo con seguridad… mientras yo sigo maravillándome de la capacidad de observación de los PH´s, yo tuve muchas dificultades para localizar la sombra a la que se refería, a unos 200 metros de nosotros… aun con los prismáticos y todo el tiempo del mundo y explicaciones para localizarla…. Él lo había visto sin prismáticos mientras caminábamos entre los arbustos espinosos…. sin comentarios.

 

 Teníamos el viento mal, de modo que tuvimos que dar un rodeo importante para entrarles desde el lado opuesto con viento de cara. Cuando nos fuimos acercando y nos metimos en la zona más espesa el avance entre los arbustos espinosos llamados “espinas negras” (los sudafricanos las llaman “Black thorn” en inglés) era un infierno… los arbustos medían unos dos metros de alto, y cuando intentabas avanzar docenas de pequeños garfios negros curvos se clavaban en la ropa y en la piel, arañándote sin piedad. Había que liberarse de esa presa y seguir avanzando en completo silencio… ya que una vez que entramos en la zona cerrada ya no sabíamos si estábamos a cien o a diez metros del ñu, y cualquier sonido podía delatarnos.

 

 

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Ñus corriendo

Cada paso había que detenerse y observar delante de nosotros detenidamente… cualquier sombra, cualquier movimiento frente a nosotros podía indicarnos la presencia del ñu… y era esencial localizarle antes de que él nos detectara a nosotros. Finalmente Adam vio algo… entre la maleza se veía medio cuerpo de un ñu… y yo me preparé para efectuar el disparo…. “No lo hagas… ese es el escudero” me susurró Adam, unos segundos después me dijo “el viejo está a la derecha… cuando se mueva y asome algo le disparas”.

 Me arrodillé y lo busqué entre los arbustos… no estábamos a más de 25 metros de ellos y apenas los distinguíamos… finalmente se movió un poco y adiviné donde estaba la cabeza… no avanzaba más… y corríamos el riesgo de que él nos viera a nosotros… de modo que calculé aproximadamente donde debería estar la zona de corazón y pulmones… apunté contra las hojas de los arbustos… y le disparé a través del matorral.

 

 Los dos animales salieron corriendo… y las referencias se pierden muy pronto entre vegetación muy cerrada… de modo que no veíamos ni rastro de sangre… no podía haber fallado tan cerca un bicho de ese tamaño. Tras unos minutos de nerviosa búsqueda… allí estaba tumbado, a unos 20 metros de donde le había disparado, con el corazón partido.

 

 Adam tenía razón, el ñu era realmente viejo y realmente feo… tan viejo que tenía los cuernos desgastados y pulidos, con la edad había perdido incluso el pelo de la frente… creo que el más viejo que nunca he cazado. Un trofeo enorme, cargado de personalidad y de historia… y me encanta. Lo bueno de esos viejos trofeos es que tienen una historia propia… y cada vez que levanto la cara y lo veo colgado en mi despacho… me recuerda que grande es África… y la suerte que tenemos los que hemos podido disfrutarla.

 

Nos vemos cazando en Africa

 

José María Aranda

 

http://www.spitskopsafaris.com

 

No te pierdas este impresionante video de como un grupo de Perros Salvajes dan caza a un Ñu.

Wild dogs vs Wildebeest – Licaones cazan un ñu

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Junio 17th, 2017 by